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¡Ey, muñeca!

Mi primera vez con una muñeca sexual
22 de mayo de 2020

Las muñecas sexuales ya no son lo que eran. Hoy en día, los hombres, pero también las mujeres, pueden configurar su muñeca o muñeco (labios, tamaño del pene y vagina, color de pelo y de piel…). Yo lo hice y pasé una noche con una muñeca real, también conocida como "Real Doll". Un experiencia a media asta.

Por Alex Todorov

¿Qué pensará mi Real Doll de mí?

Ahí está ella. Labios ligeramente abiertos, pechos insinuantes, una mirada distante y fría y una desafiante arrogancia como si quisiera decirte: "Vamos a ver si te atreves”. ¿Y yo? …Me atreví. Pero no pude tener una erección suficientemente presentable para mirar a mi nueva amiga a los ojos. ¡Vaya! Esta fue mi primera vez con Claire, una impresionante Real Doll… Y ella, ¿qué pensará de mí?

Lo hinchable es cosa del pasado

El tiempo en el que las muñecas sexuales podían llamarse, con razón, "hinchables" ha terminado. Hoy en día, las personas que compran una muñeca tendrán que gastarse el equivalente a un salario mensual bajo, medio o alto, según el modelo y necesidad. Un amplio abanico de posibilidades, desde modelos estándares hasta muñecas de lujo.

Cuanto más grande, realista, flexible y animada sea la muñeca, más alto será el precio. Ralph Belger, director general de la tienda Realdoll24, dice que el gran objetivo es "diseñar una muñeca que sea absolutamente real, que reaccione al tacto y que pueda comunicar".

Una Real Doll no debería ser sólo una muñeca sexual, sino también una compañera de juego y de vida

La empresa californiana Realbotix vende muñecas que pueden entablar diálogos sencillos y cuya inteligencia artificial, según el fabricante, es superior a la de Siri. Sabe el nombre de su partner (¿o dueño?), pregunta si el día de trabajo ha sido estresante, pone música adecuada y sugiere ideas para cocinar. Por lo tanto, una Real Doll ya no debería ser sólo sexy sino, más bien, una compañera de juegos y de vida, que te cuida no sólo físicamente sino también emocionalmente.

En la película de ciencia ficción A.I. (Inteligencia Artificial) de Steven Spielberg, el robot de amor Gigolo Joe (interpretado por Jude Law) describe los méritos de su gremio de la siguiente manera: "Somos el placer sin culpa del ser humano solitario. No podéis dejarnos preñados ni cenaremos con mamá y papá. Trabajamos debajo, trabajamos encima, trabajamos para vosotros. El hombre nos hizo mejor para nuestra misión de lo que nunca fue humanamente posible”. El gran sueño (o pesadilla) de la interacción interpersonal: un placer sin culpa y sin obligaciones, una relación sin restricciones ni prohibiciones.

Entonces, ¿qué se siente al estar con una muñeca de amor? ¿Son realmente más que objetos sexuales? Tenía que testearlo y con la bendición de Belger, pude elegir la muñeca de la serie T-Line fabricado en TPE (ver abajo para más información sobre el material).

1. Muñeca realista: surtidos y configuración

De Amazon a enfermera

En el sitio de Realdoll24 la elección es abundante. Me desplazo por las fotos de perfil y miro las miradas vacías de Becky, Leslie, Adrianna y un largo etc. Por el aspecto veo que casi nadie busca una Real Doll representando a una mujer ordinaria. La mayoría de las muñecas han surgido de un sueño masculino demasiado idealizado. Esto también se ilustra a través de la vestimenta, desde el clásico hasta el cuero y desde la profesora de yoga hasta la enfermera. Todas estas atribuciones de roles están destinadas a estimular la fantasía porque, en última instancia, las muñecas se entregan desnudas tal y como las creó el dios de la fábrica.

Además, también se ofrecen preferencias y fantasías más específicas: una muñeca embarazada o con orejas puntiagudas como una elfa. La imaginación es el límite.

Mis incursiones por las fotos de los perfiles siempre me lleva a Claire. Su fenotipo: pelirroja sexy, cuerpo pornográfico, mirada penetrante. Hago clic en la foto de Claire y se abre una galería de fotos ampliada. Junto a ella, la información estándar sobre sus orificios. Al lado de Claire está escrito: anal, oral, vaginal. Profundidad de penetración: 13, 16 y 18 cm.

Mi elección ya está hecha. Quiero que sea Claire y ninguna otra porque no me atraen las demás.

Mi observación compulsiva no es ningún problema para Claire.
Mi observación compulsiva no es ningún problema para Claire.
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Configuro mi Muñeca Claire

"Ahora diseña tu nueva muñeca de amor", me pregunta el configurador debajo de la galería de fotos. Claire puede ser personalizada según los siguientes parámetros: altura, matiz de la piel, pecho, tamaño y color de los pezones, color de los labios, peinado, color de ojos, color de uñas, estabilidad, vello íntimo, esqueleto y vagina fija o extraíble. Por supuesto, las opciones seleccionadas están sujetas a cargos adicionales.

Este procedimiento es un poco extraño, ¿verdad? Reduccionista, despreciable hacia las mujeres y un tanto pasado de moda o… ¿simplemente desconocido?

Tengo que reconocer que encuentro un cierto alivio en el hecho de que haya también muñecos sexuales masculinos como Nico y James que también pueden ser configurados en términos de tamaño del pene.

 

El interior de una muñeca siempre es un esqueleto hecho de acero inoxidable que tiene total movilidad. El esqueleto está recubierto por un cuerpo hecho de TPE (elastómeros termoplásticos) o silicona.

El TPE es el material más barato, es más fácil de procesar y es más táctil para la piel. Absorbe el calor más rápidamente durante el contacto.

La silicona es un poco más firme y, por lo tanto, permite un mayor nivel de detalle en la producción. Ventajas adicionales: es más resistente, requiere menos mantenimiento y apenas absorbe olores.

La elección del material también se refleja en el peso de la Real Doll: el esqueleto de acero inoxidable no es lo que pesa más, sino el material con el cual está hecha la piel. La silicona pesa más que el TPE, muchas muñecas de silicona pesan casi 40 kilos.

Según el fabricante, ambos materiales son inocuos para la salud.

2. Muñeca realista: Desembalaje

Abriendo el paquete

Después de casi tres semanas de producción, Claire me fue entregada en un “ataúd” de cartón. Y ahora, ¿qué hago? ¿Reservo una habitación para una noche?
Un colega me ayuda a trasladar el pesado paquete a mi apartamento, me deja a solas con Claire y me saluda con un "¡Diviértete!".

Delante de mí está el “ataúd”. Un ligero nerviosismo me invade. Abro el paquete. En la parte superior hay un dossier de bienvenida y un manual de instrucciones con consejos sobre el cuidado, el manejo y la reparación. También hay un pack con un lubricante a base de agua, limpiador de juguetes, limpiador especial, uñas de recambio (y pegamento), una bata, guantes de tela, una ducha íntima, un calefactor vaginal… Más sobre este tema más adelante.

Ralph Belger me había advertido que algunas prendas oscuras se pegan a la muñeca. Tomo las precauciones y me desnudo hasta los calzoncillos y me pongo los guantes de tela. Me siento como alguien que está a punto de deshacerse de un cadáver por primera vez.

Al quitar el material de protección aparece la figura de Claire y, por primera vez, veo su cuerpo desnudo y muy delgado. Su cabeza, encajada entre sus pies, presenta unos labios rosados que, extrañamente, contrastan artificialmente con el uniformado color de su piel.

Desembalo la cabeza calva de Claire y siento su piel por primera vez, increíblemente suave, casi aterciopelada, demasiado suave y lisa para ser natural. La parte superior de su cráneo también es suave, lo que me hace estremecer. Después de coger su cabeza calva en una mano (disfruto de mi momento shakesperiano), levanto su cuerpo desnudo, lo apoyo contra la pared y lo libero de la manta y de la lámina de plástico que lo recubre. Se desprende un suave olor a plástico ligeramente ácido. Atornillo su cabeza como se indicaba y le pongo la peluca pelirroja adjunta.

Bienvenida Claire, puedes llamarme Alex.

Real doll: mis primeras impresiones

La llevo con dificultad al sofá. Es que Claire pesa lo suyo. Con un poco de esfuerzo, la siento y le doblo las articulaciones de la rodilla. Mi primera impresión: La diferencia fisonómica con la foto del producto no puede ser pasada por alto. Sé que algunos propietarios de muñecas sexuales invierten mucho tiempo en la vestimenta y el maquillaje, empolvándolas, maquillándolas, perfumándolas y peinándolas, haciéndoles las uñas o individualizándolas, por ejemplo con piercings o tatuajes. Pero ni siquiera estos esfuerzos logran darle el aspecto de las fotos del producto. Es más real, más alegre y con más personalidad que en las fotos.

¿Le he roto los dedos a Claire?

Me pongo en cuclillas mientras que ella mira a otro lado. Me molestan sus dientes que, obviamente hechos de TPE para el sexo oral, son más de color piel que blancos. Apenas sobresalen en la boca. Miro su silueta y sigo el impulso de rodear su cintura, lo cual logro hacerlo con ambas manos. Una mujer con esta silueta se sentiría muy flaca.

Sus dedos no tienen estructura esquelética, la sensación es como tocar un músculo invertebrado. Cuando golpeo los dedos de los pies, vibran ligeramente como una gelatina. Claire lo soporta estoicamente. Hay cables finos y maleables en sus dedos que permiten doblarlos en direcciones muy poco recomendables, algo que, sin querer, me sucederá muchas veces al manipular a Claire, y que al principio me asustaba pensando que le había roto los dedos.

A veces Claire pide cinco gin-tonics y sólo consigue tres.
A veces Claire pide cinco gin-tonics y sólo consigue tres.
 

Los pechos de Claire (talla B) desafían toda gravedad. Son firmes y suaves al mismo tiempo, una sensación agradable y extraña a la vez. Están adornados de pezones siempre en un estado de excitación.

Me dedico a las hendiduras del amor y, para que Claire haga un poco de ejercicio, la pongo boca abajo. Todavía en cuclillas, miro el pequeño agujero de su trasero y me doy cuenta de que Claire no tiene roseta. Pobrecita. La pongo de espaldas y miro sus labios íntimos. Su abertura vaginal es más grande y se expande más cuando le abro las piernas. Finalmente, exploro su boca y le meto el dedo hasta la garganta, pasando por sus dientes con tendencia a la decoloración. Lo soporta sin reflejo de nauseas. Me pregunto si la apertura del amor oral le subirá a la cabeza.

El acto de inspección en frío está teniendo un efecto en mí. Me libero, desinfecto todos los orificios corporales como se recomienda y llevo los 29,6 kilos especialmente pesados de Claire a la cama.

3. Real doll: mi primera vez

Preparativos

Para el contacto íntimo con la muñeca, el fabricante da algunos consejos al cliente. Lo más importante, para mí, es usar un preservativo y ser generoso con el lubricante. Además, te aconseja que no pongas todo el peso de tu cuerpo sobre la muñeca y te informa de las "posturas que más le gustan a tu Real Doll": la cuchara, el misionero, el perrito y el 69. Me inclino por este último, pero vamos a ver qué nos depara la noche.

Por último, se utiliza un calentador de muñecas con recarga por USB. Inserto la varita caliente en la vagina de Claire como un supositorio. Ahora le cuelga el cable del conector USB de su vagina como el cordón de un tampón. Algunas imágenes de esta noche no se me borrarán de la cabeza durante años.

Un primer intento sexual

Claire está frente a mí con las piernas dobladas y extendidas. No me excita demasiado. Por un lado hay el deseo de probar, por otro hay una sensación que me lleva a la siguiente pregunta: ¿Qué error biográfico me ha llevado a esta situación?

Le doy vueltas al tema, pero sin resultado. Hago otro intento para que nadie me diga que no lo intenté. Ahora, Claire está tumbada sobre mi. Me pongo un preservativo y, con los ojos cerrados, le aplico el lubricante entre las nalgas. Es una forma segura para seguir adelante. Y ahora un trabajito manual a ver si me animo.

Cuando finalmente consigo una media erección, ésta se desvanece inmediatamente al penetrarla.

Rápidamente coloco a Claire de espaldas, le pongo un poco más de lubricante e intento deslizar mi pene por su cuerpo. Aprieto y la penetro. Siento vergüenza al describir este acto y creo que, después de esto, me hará falta una terapia. Ahora estoy seguro de que estoy haciendo algo malo: no sólo en esta situación, sino en mi vida.

Siguen otros intentos con el mismo patrón. Tengo una erección a media asta que se desvanece cuando intento penetrarla.

¡Socorro, necesito a alguien de verdad!

Estoy llamando a mi amiga la bromista, a la que le había hablado antes de mi proyecto. Me dijo que me ayudaría si fuera necesario. Pero con su ataque de risa telefónico, deduje que su oferta era también una broma. Cuelga y 25 minutos después llama al timbre. Sube y los dos estamos frente a Claire, que está acostada con el calefactor entre las piernas. La amiga trata de procesar la situación en su mente y tiene su mano derecha estacionada en su boca con claros signos de incredulidad. Luego me arrastra hacia ella, probablemente para distraerse lo más rápido posible, y me da unos primeros auxilios con la lengua, bien dirigido e inmediatamente efectivo. ¡Un verdadera amiga! Le debo una.

Dispuesto a comprobar finalmente la idoneidad de Claire para el matrimonio, dejo de lado los primeros auxilios e invito educadamente a mi amiga a salir. Ella se va y me envía el siguiente mensaje, que leeré más tarde: "¿Qué tiene ella que no tenga yo?". Para preservar mi erección, antes de irse me había colocado un anillo para el pene. Sabia decisión.

Me siento abandonado por Claire y por mi pene.

Me reclino sobre Claire y la penetro. Encuentro el ritmo y se mantiene firme. No miro a Claire a los ojos sino que mi mirada sigue mis golpes. Siento un ligero calor. Extrañamente, la tensión es uniforme. Su abertura vaginal me es desconocida y tengo que reajustar mi postura convencional de empuje para penetrarla sin aplastarla. Claire parece no estar interesada en mis honestos esfuerzos de penetración.

Lo primero que siento es una falta de lubricante porque la penetración pierde flexibilidad. Demasiada fricción y una ligera sensación de calor o dolor. Salgo y pongo a Claire en la posición del perrito.

Silencioso pero atrevido.
Silencioso pero atrevido.
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Cambio de posición = Todo un espectáculo

Cambiar de posición en un colchón blando es todo un espectáculo. Las articulaciones son necesariamente rígidas para que la muñeca pueda mantener su postura. Después de flexionar su pelvis, columna, rodillas, hombros y codos, finalmente Claire me ofrece su trasero. Me siento abandonado por Claire y por mi pene. ¿Lo tengo que hacer todo yo?

Ahora mismo está ocurriendo el mayor milagro de la noche: una resurrección. Me las arreglo para tremparme de nuevo y me reconcilio instantáneamente con mi pene. ¡Ve a buscarla, tigre! Lubricante a tope y modo perrito. La cojo por el interior de sus estrechas pero femeninas caderas, aumento la frecuencia, e incluso puedo conseguir un casi auténtico golpe de ariete. Pero, no me sirve de nada y, muy pronto, la fricción se vuelve demasiado intensa.

Tras un descanso, hacia el otro agujero

Claire está de espaldas, levanto sus piernas y me meto en su agujero anal que reboza lubricante. Hay una ligera resistencia inicial, pero después es como una penetración vaginal. Hasta ahora es la mejor posición porque los golpes salen libremente de mi pelvis y caderas.

No quiero mirar a Claire a los ojos durante el acto.

A diferencia de mis experiencias anales anteriores, no se requiere ninguna precaución. ¡A mi real doll le gusta mucho! Estoy empezando a pensar lo absurdo de esta situación. ¡Me estoy follando a una muñeca! Es esperpéntico y me sudan las manos por esta sensación de incomoda culpabilidad.

La distracción no proviene de una sensación física o emocional, sino del intento de comprender la situación de forma racional y de acordarme que para esta situación no tengo ningún prejuicio mental, solo me faltan las herramientas para clasificarlo. La penetración en sí misma es pura mecánica para mí pero la excitación que se tendría que producir en el cerebro no es opcional. No me importa Claire. Su cara es el espejo de mis acciones y no quiero mirarla bajo ninguna circunstancia porque me produce una indefinida y aburrida culpabilidad.

¿Era necesario realizar este experimento? Sólo los aguafiestas se hacen estas preguntas.

Más tarde, un frustrante intento de mamada –no puedo entrar en su boca y me invade siempre más este sentimiento de culpabilidad y absurdidad. Me hubiera gustado probar un 69. Pero mi sangre fluye ahora en otras partes de mi cuerpo y a Claire no creo que le importe si no lo hacemos. Me siento a su lado y dejo el lugar de su desfloración.

A Claire no le gustan los finales con una copa de vino.
A Claire no le gustan los finales con una copa de vino.
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Real doll: ¿Compañeras? ¿Acompañantes?

Antes de abordar este tema pensaba que las real dolls eran simples muñecas para follar y ahora pienso que como masturbadoras con forma humana tampoco tienen mucho sentido. Hay una gran disparidad entre calidad-precio. Como simple sextoy, son demasiado caras y complejas para manejarlas y “mantenerlas”. Las real dolls deben formar parte de la vida diaria, deben ser compañeras y acompañantes. Deberían ser una Claire, una Juliette o una Nico y no sólo una simple muñeca sexual.

Dependiendo de la perspectiva, es aquí donde se encuentran los peligros y las oportunidades. La sexóloga Eilert Bartels compara las real dolls a las redes sociales que sólo simulan cercanía y conexión humana pero que, en última instancia, tienen un efecto opuesto. "Básicamente, las muñecas de amor llevan a la gente a aislarse cada vez más porque ya no se experimenta ninguna interacción interpersonal consciente".

La sex-coach Claudia Elizabeth Huber plantea que "las muñecas reales podrían influir en las expectativas de la gente y también influir en la interrelación y excitabilidad de los cuerpos que envejecen". La sexóloga Doris Kaiser piensa que puede ser un potencial terapéutico para personas con fobias sociales o para aquellas que no pueden compartir su sexualidad con los demás por diversas razones”.

  • El 57,3 por ciento de los encuestados no descartan probar una real doll.

  • Para el 48,2% el criterio más importante es que sean lo más realista posible. Justo detrás, con un 43%, sigue el factor de una buena relación calidad-precio. En el 3º lugar, con el 28,5%, la simplicidad en el cuidado y la limpieza.

  • ¿Por qué la gente tiene sexo con una real doll? Según el 58,3% de los entrevistados es la soledad, el 54% ve en este producto una alternativa a la masturbación y el 46,3% está movido por el deseo a abrirse a nuevas experiencias sexuales.

  • ¿La real doll y la relación de pareja? Más de la mitad de los hombres se ven haciendo un trío con su pareja y una real doll.

Encuesta* realizada entrevistando a 5.000 hombres (Octubre de 2019).

Eso puede estar muy bien pero, al mismo tiempo, este enfoque manifiesta aparentemente la patología de este grupo de usuarios al afirmar que todos los compradores de muñecas reales están enfermos y necesitan terapia. Por un lado es una simple generalización y, por otro, matices comprensibles. El comportamiento hacia una real doll no debe ser malinterpretado como un proceso de aprendizaje para el contacto con personas reales. Claire permitió “salirme con la mía” en un montón de cosas que hubieran sido fácilmente recompensadas por un ser humano de carne y hueso.

Claire, frustrada por mi actuación en la cama. Le reembolsé todos los gastos.
Claire, frustrada por mi actuación en la cama. Le reembolsé todos los gastos.
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Real doll: ¿Válvula de escape o enriquecimiento?

Parece ser que se utilizan principalmente las real dolls cuando falta algo. Falta de cercanía, sexo, experiencia, coraje (por ejemplo, con hombres que (aún) no se atreven a vivir abiertamente su homosexualidad), o, incluso, para resucitar a un ser querido puesto que, con una pequeña suma de dinero, los fallecidos pueden ser convertidos en una muñeca de verdad.

¿Todo esto es reprochable?

No. Es muy humano.

Lo que personalmente encuentro reprobable: muñecas que obviamente son muy jóvenes y las que tienen una estatura demasiado pequeña. En la tienda de Realdoll24 puedes encontrar muñecas de 100 centímetros. El modelo tiene una talla de copa D, pero aún así no deja de ser extraño. Ralph Belger dice que discutieron mucho sobre la venta de esta muñeca y que finalmente decidieron lanzarla al mercado. La oferta de estas muñecas a escala reducida y modeladas en mujeres reales estaría dirigida principalmente a personas con discapacidades, como los usuarios de sillas de ruedas o personas con discos vertebrales dañados.

Puedo entender el argumento después de mi experiencia en el manejo de una muñeca de tamaño real. En lugar de 30 kilos, una muñeca tan pequeña sólo pesaría unos 13 kilos.

¿Una Muñeca Real es sólo una válvula de escape?

Ralph Belger lo niega y dice que las real dolls "deben ser percibidas como un enriquecimiento puesto que mejoran la vida cotidiana de sus propietarios". Es normal que diga esto y espero que así lo sea. Pero no hay que olvidarse de fomentar también el contacto y la interacción con personas de carne y hueso.

En la actualidad, la relación entre las real dolls y las personas aún está por explorar. ¿Qué es lo que uno debe, puede o tiene que hacer? Esta medición debería llevarse a cabo en el mejor de los casos sin la sospecha de una patología generalizada. Hay suficientes motivos para probar una real doll y estoy contento de haber experimentado y satisfecho mi curiosidad.

 

¿Qué opinas del sexo con una real doll? ¿Te montarías una fiesta con una Real Doll? Discutir en el foro.


 

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